Para una limpieza profunda y segura, evita químicos abrasivos y utiliza:
Alcohol Isopropílico: Al 70% o superior (preferiblemente 91% para disolver resina densa).
Sal Gruesa: Actúa como un exfoliante mecánico que no raya el vidrio.
Agua Tibia: Fundamental para el enjuague final (evita el agua hirviendo).
Herramientas: Bolsas tipo Ziploc, hisopos de algodón y cepillos flexibles.
2. Proceso de Limpieza Paso a Paso
Retira el quemador y cualquier pieza móvil. Limpiar los componentes por separado es la única forma de garantizar que las uniones queden libres de obstrucciones.
Coloca el quemador en una bolsa Ziploc con alcohol y una cucharada de sal.
Agita suavemente durante unos minutos.
La fricción de la sal desprenderá la resina.
Enjuaga con abundante agua tibia.
Paso 3: El Cuerpo Principal
Vaciar: Tira el agua vieja y restos de material.
Cargar: Vierte alcohol isopropílico en la base hasta cubrir el percolador interno.
Exfoliar: Añade dos cucharadas de sal gruesa.
Agitar: Sella los orificios (boca y junta) y agita vigorosamente. El alcohol se tornará oscuro a medida que disuelve los aceites.
Si persisten manchas en el cuello inclinado, usa un cepillo flexible. Enjuaga la pieza completa al menos tres veces con agua tibia para eliminar cualquier rastro de alcohol o partículas de sal.
3. Consejos de Mantenimiento Proactivo
Frecuencia: Cambia el agua diariamente. El agua estancada favorece la aparición de bacterias y manchas de sarro difíciles de quitar.
Manchas de agua dura: Si notas manchas blancas (cal), puedes hacer un enjuague rápido con vinagre blanco y luego lavar con agua tibia.
Prevención: Añadir un par de gotas de jugo de limón al agua de uso diario puede ayudar a que la resina no se pegue tanto a las paredes del vidrio.
Importante: El vidrio de borosilicato es resistente pero sensible al choque térmico. Nunca pases de agua muy fría a muy caliente (o viceversa) de forma inmediata, ya que la pieza podría agrietarse. Asegúrate siempre de que el vidrio esté a temperatura ambiente antes de iniciar el proceso.